Xavi Tristancho

Tu SaaS o app ya funciona. Vamos a hacer que vuelva a crecer.

Si el crecimiento se ha quedado plano, el onboarding no convierte o el equipo propone features sin datos, te ayudo a priorizar con evidencia, enderezar el funnel y tomar decisiones de producto con criterio —no con suposiciones.

Reservar una llamada

Equipos y marcas con las que he trabajado

Tienes usuarios, tracción o incluso ingresos, pero el producto no despega al ritmo que esperas. El onboarding flojea, la activación es baja o el crecimiento se ha vuelto plano —y cada propuesta de rediseño o nueva feature llega sin una evidencia clara detrás.

Más de una década me ha enseñado que, cuando un producto se atasca, lo que más duele no es “falta de ideas”: es falta de foco. Por eso trabajo por fases: claridad del problema, hipótesis, priorización y entregas que puedes medir —sin rehacerlo todo a ciegas.

01

Diagnóstico

Revisamos datos, embudo y feedback para detectar el cuello de botella real.

02

Hipótesis y priorización

Definimos qué probar primero según impacto esperado, coste y riesgo.

03

Implementación

Ejecutamos mejoras concretas en producto, onboarding o conversión.

04

Medición y ajustes

Medimos resultados, aprendemos y decidimos el siguiente paso con evidencia.

Al cerrar cada fase revisamos resultados contigo, ajustamos con lo aprendido y solo entonces seguimos. Así reduces riesgo, evitas construir por intuición y mantienes el control del presupuesto y del calendario.

Descubrí la programación a los 14 años y desde entonces no he parado de unir código, negocio y equipos. Hoy uso esa mezcla para ayudarte a ver dónde se atasca tu producto y qué merece la pena construir primero.

Xavi Tristancho trabajando

Llevo más de una década entre desarrollo, liderazgo y producto. He vivido desde el código hasta la mesa donde se decide qué construir —y sé lo costoso que es invertir mal cuando el problema real está en otro sitio.

2017

Diseñé y desarrollé un software de facturación y una plataforma de formación en vídeo para el sector vitivinícola, digitalizando procesos y mejorando la eficiencia operativa.

2020

Formé parte de Taxitronic, empresa líder en taxímetros y gestión de radiotaxis con presencia nacional e internacional, contribuyendo al desarrollo de soluciones críticas para el negocio.

2021

Trabajé como programador para una empresa Fortune 500, participando en proyectos globales con altos estándares de calidad, rendimiento y escalabilidad.

2023

Lideré una consultora de desarrollo y un equipo de 8 personas, entregando proyectos de alto impacto con foco en resultados, plazos y satisfacción del cliente.

2026

Como Product Manager en Rockalingua, impulsé mejoras de producto y crecimiento que aumentaron un 60% los registros en solo 2 meses.

Si tu producto ya está en el mercado pero el crecimiento no acompaña, no necesitas más ruido: necesitas diagnóstico, prioridad y ejecución con métricas. Ahí es donde entro yo.

Me mueve ayudar a equipos que ya han hecho el trabajo duro —producto vivo, usuarios reales— a dejar de pelear contra métricas planas y empezar a ganar tracción con decisiones más inteligentes.

Escalera representando crecimiento profesional

Si quieres alguien que hable el idioma del producto y del desarrollo, que sepa cuándo toca medir y cuándo toca construir, y que no te venda un rediseño antes de entender el embudo, hablemos.

Agendar conversación

Ocho maneras de sacar tu producto del punto muerto sin tirar el trabajo ya hecho

01

Diagnóstico antes de obra

Primero acotamos el cuello de botella: activación, conversión, retención o propuesta de valor. Menos “hay que rediseñar todo” y más decisiones con sentido.

02

Priorización con criterio

Traduzco el ruido interno en una lista corta de lo que más impacto tiene ahora, para que el equipo deje de dispersarse en features sin retorno.

03

Funnel que se puede leer

Onboarding, primeros pasos y puntos de fricción: lo miramos con métricas y con uso real, no solo con opiniones.

04

Producto que aguanta escala

Arquitectura e infraestructura preparadas para crecer cuando el tráfico y la complejidad suben —sin sustos de rendimiento ni de coste.

05

Fases, no apuestas eternas

Trabajo por entregas con revisión al cierre de cada fase: controlas presupuesto, calendario y dirección sin quedar atrapado en un proyecto ciego.

06

Código serio y seguro

Buenas prácticas, estabilidad y foco en velocidad percibida y confianza del usuario: base técnica para experimentar sin romper lo que ya funciona. Incluye 6 meses de corrección de errores si el código no ha sido modificado por terceros.

07

Transparencia total

Comunicación clara, documentación técnica cuando toca y visibilidad del qué, el porqué y el qué sigue —para que no dependas de “cajas negras”.

08

Lo tuyo es tuyo

Repositorios, hosting, dominios y datos bajo tu control desde el principio. Sin ataduras innecesarias ni sorpresas al cierre.

¿Tu producto está en el mercado pero el crecimiento no termina de arrancar?

Reserva una llamada y vemos si encaja: diagnóstico rápido, próximos pasos y una forma honesta de avanzar sin perder meses en la dirección equivocada.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa que el trabajo se hace por fases?

Dividimos el esfuerzo en etapas con entregables claros: diagnóstico, priorización, implementación y revisión. Así reduces riesgo, ves progreso tangible y puedes corregir rumbo antes de invertir en la siguiente fase.

¿Cómo sabemos si el problema es la UX, la propuesta de valor o el go-to-market?

Lo separamos por señales: datos de uso y conversión, fricción en onboarding, mensajes que no conectan y feedback cualitativo. No se trata de adivinar: se trata de contrastar hipótesis con evidencia y actuar donde más duele.

¿Cuánto tiempo dura cada fase?

Depende del alcance y del estado del producto. Antes de empezar acordamos objetivos por fase y un calendario realista, con hitos revisables —sin promesas vacías ni plazos imposibles.

¿Puedo solicitar cambios después de un entregable?

Sí. Al cerrar cada fase revisamos contigo el resultado y lo que hemos aprendido. Si hace falta ajustar, lo hacemos antes de seguir; el objetivo es que cada paso te acerque a métricas mejores, no solo a “tener algo nuevo”.

¿Cómo es la comunicación durante el proyecto?

Reuniones cuando tienen sentido, escritura clara en herramientas como Notion o Drive y seguimiento por email cuando basta. Lo importante: que siempre sepas en qué fase estamos, qué estamos probando y qué decisión toca a continuación.